Introducción
El cuidado individualizado es un elemento esencial de la práctica enfermera y un indicador clave de calidad asistencial. En las unidades de cuidados intermedios, donde los pacientes presentan una complejidad moderada y mayor capacidad de interacción, conocer su percepción resulta especialmente relevante para identificar áreas de mejora y avanzar hacia una atención centrada en la persona.
objetivos
Analizar la percepción del paciente acerca del cuidado individualizado en una unidad de cuidados intermedios y su relación con variables sociodemográficas y clínicas.
Métodos
Estudio descriptivo, transversal correlacional realizado en el Área de Cuidados Intermedios de un hospital universitario de nivel terciario. Se utilizó la Individualized Care Scale patient (ICSP), compuesta por 34 ítems distribuidos en dos escalas: ICS-paciente A, (diseñada para evaluar las percepciones del paciente acerca de cómo se apoyó la individualidad a través de intervenciones de enfermería específicas) e ICS-paciente B (explora cómo los pacientes percibieron la individualidad en la atención que se les brindó). Dentro de estas dos dimensiones, se incluyen tres subescalas: situación clínica, situación personal y control de decisiones. Cada ítem se califica en una escala tipo Likert de 1 a 5. Las puntuaciones más altas indican mayor individualización del cuidado.
Además, se recogieron variables sociodemográficas y clínicas. El análisis incluyó estadística descriptiva e inferencial, considerando significativo p<0,05.
resultados
Participaron 65 pacientes. La puntuación media fue de 4,35 (IC 95%: 3,9-4,67) en la ICS-A y de 4,41 (IC 95% 3,82-4,88) en la ICS-B. En las subescalas de situación clínica, situación personal y control de decisiones, las puntuaciones fueron respectivamente 4,32, 4,28 y 4,06 para la ICS-A y 4,72, 4,49 y 4,23 para la ICS-B.
La edad y los días de estancia se asociaron significativamente con la percepción del cuidado individualizado.
conclusiones
La percepción del cuidado individualizado en cuidados intermedios fue elevada. Conocer los factores asociados permite orientar intervenciones enfermeras dirigidas a reforzar la atención centrada en la persona y adaptar el cuidado a las necesidades clínicas y personales, contribuyendo a una práctica más humanizada y de mayor calidad.