Introducción
El abordaje transradial en procedimientos coronarios se ha consolidado por su seguridad y eficacia, con tasas de sangrado aproximadas del 1,5% frente al 2,7% del abordaje femoral, aunque la oclusión de la arteria radial puede alcanzar cifras cercanas al 9,5%. Existe variabilidad en los métodos hemostáticos, lo que dificulta la estandarización de protocolos.
objetivos
El objetivo fue conocer la evidencia científica sobre la efectividad de los métodos de compresión tras procedimientos coronarios por vía transradial en adultos.
Métodos
Se realizó una revisión sistemática como base para el desarrollo de un protocolo. Se incluyeron estudios publicados entre 2021 y 2025 en PubMed, CINAHL, SciELO y Dialnet. Se emplearon términos MeSH y Descriptores en Ciencias de la Salud relacionados con cateterismo cardíaco, arteria radial y hemostasia. Se aplicaron criterios de calidad metodológica para la evaluación de los estudios.
resultados
Se identificaron 457 artículos, de los cuales 26 fueron incluidos tras el proceso de selección. El uso de agentes hemostáticos redujo el tiempo de hemostasia en aproximadamente 86,6 minutos (p<0,01). La combinación de parche hemostático y compresión neumática redujo el tiempo de desinflado de 113 a 66 minutos. Los apósitos hemostáticos mostraron menor fallo de hemostasia, 5,2% frente a 62% y 50%, y menor tiempo total, 72 frente a 136 y 166 minutos. Los protocolos de desinflado progresivo redujeron el tiempo de hemostasia de 190 ± 16 a 66 ± 32 minutos (p<0,001).
No se observaron diferencias significativas en sangrado o hematomas en la mayoría de los estudios, aunque dispositivos de doble balón redujeron el sangrado del 4,3% al 1,6% (p<0,05). La oclusión de la arteria radial fue menor con técnicas no oclusivas, alrededor del 1% frente al 4-10%, reduciéndose del 9,9% al 0,9% con protocolos optimizados (p<0,001).
conclusiones
Los métodos hemostáticos actuales presentan un perfil de seguridad adecuado, con reducción del tiempo de hemostasia y baja incidencia de complicaciones. Las estrategias de hemostasia no oclusiva y la optimización de los protocolos de compresión y desinflado permiten disminuir la oclusión de la arteria radial. La variabilidad observada entre estudios pone de manifiesto la necesidad de estandarizar la práctica clínica mediante protocolos basados en la evidencia, así como de reforzar el papel de enfermería en la aplicación y seguimiento de estas técnicas para mejorar los resultados clínicos.