Introducción
El acceso venoso difícil es un problema relevante en pacientes ingresados en unidades de cuidados coronarios que requieren tratamiento intravenoso de duración intermedia o prolongada. El catéter de línea media se plantea como una alternativa adecuada cuando el tratamiento prescrito es compatible con este dispositivo.
objetivos
El objetivo es describir la experiencia inicial de inserción enfermera ecoguiada de líneas medias a pie de cama en una unidad de cuidados coronarios.
Métodos
Estudio observacional, descriptivo y retrospectivo en una unidad de cuidados coronarios entre septiembre de 2024 y abril de 2026. Se han incluido pacientes adultos a los que se han insertado una línea media por tratamiento intravenoso prolongado o acceso venoso difícil. Los datos se han obtenido del registro enfermero de inserción y seguimiento y de la historia clínica electrónica. Se han recogido variables sociodemográficas, diagnóstico, indicación, tratamiento, vena canalizada, características del dispositivo, días de permanencia, motivo de retirada y complicaciones registradas. Se ha realizado un análisis descriptivo mediante frecuencias, porcentajes y medidas de tendencia central.
resultados
Se han canalizado 38 líneas medias. La mediana de edad ha sido de 72 años; 29 pacientes han sido hombres. El acceso venoso difícil ha constado en 22 casos, la endocarditis infecciosa en 7. La indicación más frecuente ha sido el acceso venoso difícil, en 17 casos; el tratamiento más habitual, la antibioterapia intravenosa, en 14. La vena basílica ha sido la más utilizada, en 27 casos, seguida de la braquial, en 10, y la cefálica, en 1. Han predominado los dispositivos de 4 Fr, 20 cm y una luz. La mediana de permanencia ha sido de 16,5 días, con rango de 3 a 52, en los 36 catéteres retirados. El motivo más frecuente de retirada fue el alta o traslado. No se han registrado complicaciones graves.
conclusiones
La inserción ecoguiada de líneas medias a pie de cama en unidades de cuidados coronarios se presenta como una estrategia útil para pacientes con acceso venoso difícil, endocarditis infecciosa o con necesidad de preservar su capital venoso. Además, puede evitar traslados innecesarios de pacientes monitorizados para la canalización de un acceso vascular. La experiencia inicial apoya la necesidad de protocolizar el procedimiento y elaborar registros específicos que permitan evaluar el impacto asistencial en el paciente coronario.