Introducción
La fragilidad es un determinante clave de eventos adversos en pacientes mayores con enfermedad cardiovascular. Las herramientas digitales automatizadas podrían facilitar su evaluación sistemática en el entorno hospitalario; sin embargo, su validez y relevancia pronóstica en pacientes agudos no están completamente establecidas.
objetivos
El objetivo de este estudio fue validar una versión electrónica automatizada de la Short Physical Performance Battery (eSPPB) y analizar su asociación con la mortalidad a corto plazo.
Métodos
Estudio de cohortes prospectivo que incluyó 113 pacientes hospitalizados en un servicio de cardiología. La fragilidad se evaluó mediante la SPPB manual (mSPPB) y una versión electrónica automatizada (eSPPB). La concordancia entre ambas herramientas se analizó mediante correlación de Pearson, coeficiente de correlación intraclase (ICC) y análisis de Bland–Altman. Se definió fragilidad como SPPB < 5. La asociación con mortalidad a 30 días se evaluó mediante regresión logística y análisis de supervivencia de Kaplan–Meier.
resultados
Diecisiete pacientes (15,0%) fueron clasificados como frágiles. Las puntuaciones de eSPPB y mSPPB mostraron una correlación muy alta (r = 0,994; p < 0,001) y buena concordancia (ICC = 0,80). El análisis de Bland–Altman evidenció una diferencia media de −1,63 puntos (límites de concordancia del 95%: −4,41 a 1,16). La fragilidad se asoció con una mayor mortalidad a 30 días (17,6% vs. 2,1%; p = 0,009), con un incremento de aproximadamente diez veces en el riesgo (OR 10,07; IC 95%: 1,5–67,5). Un modelo exploratorio mostró buena capacidad discriminativa (AUC 0,83; IC 95%: 0,71–0,95).
conclusiones
La eSPPB automatizada mostró buena concordancia con la evaluación manual y se asoció significativamente con la mortalidad a corto plazo en pacientes cardiovasculares hospitalizados. Estos hallazgos apoyan su validez y potencial utilidad clínica para la estratificación del riesgo en cardiología aguda.