Introducción
El lupus eritematoso sistémico (LES) y el síndrome antifosfolípido (SAF) se asocian a morbimortalidad cardiovascular significativa, incluyendo afectación valvular y riesgo trombótico elevado. La patología valvular puede coexistir con alteraciones estructurales congénitas, incrementando la complejidad terapéutica. La consulta de enfermería de valvulopatías desempeña un papel relevante en el seguimiento longitudinal y la coordinación asistencial.
objetivos
Describir el proceso de cuidados enfermeros en consulta de valvulopatías en paciente con LES y SAF portadora de prótesis mitral mecánica.
Descripción
Mujer de 33 años con LES y SAF triple positivo, sin factores de riesgo cardiovascular, con valvulopatía mitral compleja sobre válvula en paracaídas de origen congénito, que requiere sustitución valvular mitral mecánica. El postoperatorio se caracteriza por labilidad significativa del INR (International Normalized Ratio): el anticoagulante lúpico dificultó el control con acenocumarol, requiriendo cambio a warfarina. La infección de herida quirúrgica tratada con cotrimoxazol agravó la inestabilidad del INR por interacción farmacológica. Se asocian brote de LES y trastorno ansioso-depresivo reactivo.
Planificación
Diagnósticos enfermeros prioritarios: manejo ineficaz del régimen terapéutico (00078), riesgo de hemorragia (00206), ansiedad (00146) e integridad del tejido deteriorada (00044). Diagnóstico principal: manejo ineficaz del régimen terapéutico relacionado con la complejidad de la anticoagulación en el SAF. Resultados NOC: conocimiento del régimen terapéutico (1813) y control del riesgo (1902). Intervenciones NIC: enseñanza sobre medicamentos prescritos (5616), interpretación de datos de laboratorio (7610) y gestión de casos (7320).
Reflexión
El control de la anticoagulación constituyó el eje del proceso, condicionado por la interacción de inmunosupresión, antibioterapia y anticoagulación. La mejoría funcional se objetivó con el Kansas City Cardiomyopathy Questionnaire (KCCQ-12), de 46 a 69 puntos. La coordinación desde la consulta, gestión de citas, apoyo en decisiones y seguimiento telefónico, formó parte del proceso de cuidados. El seguimiento estructurado incluyó reevaluación periódica a los 6 y 12 meses. Este caso pone de manifiesto el papel de la enfermería de valvulopatías como elemento clave en la continuidad asistencial en patología valvular compleja con enfermedad sistémica asociada.