Introducción
El implante transcatéter de válvula aórtica (TAVI) se ha consolidado como una alternativa segura a la sustitución quirúrgica en pacientes con estenosis aórtica. Las complicaciones más frecuentes son los trastornos de conducción, complicaciones vasculares y eventos neurológicos, dónde el ictus isquémico y el delirium son unos de los principales.
El papel de enfermería es clave para la detección precoz de complicaciones, pudiendo ser útiles escalas de valoración neurológicas para su identificación temprana.
objetivos
Los objetivos de este estudio son: Nombrar las diferentes complicaciones post TAVI y su incidencia en nuestro centro. Analizar las diferentes complicaciones secundarias, haciendo hincapié en las de carácter neurológico y resaltando la importancia del papel de enfermería en la detección precoz.
Métodos
Análisis retrospectivo observacional en pacientes intervenidos de una TAVI entre enero y diciembre del año 2025 en un hospital terciario. Se incluyeron en el estudio todos los pacientes intervenidos sin ningún criterio de exclusión. Se analizaron variables demográficas, complicaciones intra y post procedimiento, en especial atención a las neurológicas.
resultados
Se ha recogido una muestra de 273 pacientes con una edad media de 80 +/-9 años; el 43,2% mujeres (n=118) y 56,8% hombres (n=155). De los cuales, sólo 14 (19,9%) tenían antecedentes previos de ictus.
Como complicaciones intrahospitalarias, 6 pacientes (2,2%) desarrollaron ictus durante el ingreso. Aunque es una complicación poco frecuente, ésta incrementó significativamente la morbimortalidad y los días de ingreso.
conclusiones
La limitada evidencia bibliográfica sobre protocolos específicos de valoración neurológica en pacientes sometidos a TAVI pone de manifiesto la necesidad de desarrollar la investigación e implementación de herramientas enfermeras para la detección precoz del deterioro neurológico. La aplicación de cuidados estandarizados basados en protocolos ayuda a la detección precoz y rápida actuación para minimizar las posibles secuelas derivadas. Aunque la incidencia de ictus post implante de TAVI es baja, la morbimortalidad de esta complicación es muy elevada y está estrechamente relacionada con el tiempo de detección, por lo que se hace necesario el planteamiento, para nuevos estudios, de la implantación de escalas de detección precoz una vez el paciente llega a la unidad de destino, dentro de los protocolos de cuidados.