Introducción
La Membrana de Oxigenación Extracorpórea (ECMO) se trata de una asistencia cardio- pulmonar a corto plazo. Su uso está indicado cuando las medidas convencionales, como medicación, cirugía u otras asistencias cardiacas, no son suficientes1. Y hablamos de corto plazo, ya que su uso no se contempla como tratamiento final, sino que será el puente hacia recuperación, intervención quirúrgica, otro tipo de asistencia cardiaca o trasplante.
El dispositivo ECMO consiste en una bomba centrífuga encargada de generar presión negativa para, de este modo, succionar la sangre del paciente y hacerla pasar a través de la membrana de oxigenación. Esta membrana consta de dos circuitos, uno gaseoso, donde circula una mezcla de oxígeno y aire, y otro sanguíneo. Gracias a este doble circuito, la sangre podrá realizar el intercambio gaseoso por un fenómeno de difusión. Una vez realizado el intercambio gaseoso, la sangre será devuelta al paciente por la presión, en este caso positiva, generada por la bomba centrífuga.1
Este proceso se realiza de forma rápida y continua, ya que el dispositivo ECMO consta de una consola donde se programarán las revoluciones por minuto a las que girará la bomba y, como consecuencia, el flujo de sangre, expresado en litros por minuto.1,2
Según las necesidades del paciente, el dispositivo ECMO podrá diferenciarse en: Veno- Venoso, cuando el paciente precisa de asistencia pulmonar, ya que su patología no le permite realizar un correcto intercambio gaseoso. O Veno-Arterial, cuando precisa de asistencia cardiaca y pulmonar.
Las indicaciones de ECMO Veno-Arterial son limitadas. Entre ellas figuran: Shock cardiogénico refractario post-cardiotomía en los que existe una posibilidad razonable de recuperación o bien de reintervención quirúrgica3.
Cuando se trata de un paciente ECMO, el papel de la enfermería es fundamental en su cuidado. La enfermera será la encargada de la vigilancia del paciente a pie de cama, y debe contar con las habilidades necesarias para ello2.
A pesar de esta labor fundamental en el cuidado del paciente, existe una bibliografía muy limitada donde se recoge de forma estandarizada cuáles son las funciones de la enfermera en este caso. Por este motivo, en esta publicación se recogen los puntos fundamentales a la hora de tratar a un paciente sometido a terapia ECMO y cuáles son las funciones de la enfermería.
Descripción del caso
El caso que aquí se expone tiene como protagonista a un varón de sesenta años que, de manera programada se somete a una intervención quirúrgica para la reparación de la válvula mitral. Como antecedentes personales, cabe destacar la hipertensión arterial, dislipemia, ganglión en la mano derecha, además de ser portador de una prótesis total de cadera izquierda desde el año 2021.
Durante la intervención quirúrgica surgieron diversas complicaciones que causaron una disfunción cardiaca biventricular. Dicha disfunción provocó que el paciente requiriera de una asistencia cardiaca total mediante un dispositivo de Membrana de oxigenación extracorpórea, además de un Balón de Contrapulsación Intraaórtico (BCIAo).
Desde su llegada a la Unidad de Reanimación Cardiaca Postquirúrgica, el paciente mantuvo inestabilidad hemodinámica. A estos problemas derivados de la disfunción cardiaca con la que ingresó en la unidad, se le sumaron nuevas complicaciones como las de conducción eléctrica que llevaron a un episodio de bloqueo completo y asistolia. En los días posteriores el paciente también presentó fibrilación auricular con respuesta ventricular rápida, la cual precisó de administración de Amiodarona y la realización de cardioversiones eléctricas.
Al no existir una mejoría notable de la disfunción cardiaca, se decidió el traslado del paciente a la unidad de referencia autonómica para el posterior trasplante cardiaco.
Valoración de enfermería
Para la valoración del paciente se aplicó el modelo propuesto por Virginia Henderson4, además de la utilización de escalas que concontribuyeron a la valoración objetiva de los distintos parámetros.
1. Respiración. El paciente se mantuvo intubado durante todo el ingreso con los parámetros del respirador ajustados a la ventilación protectiva.
2. Alimentación e Hidratación El paciente portaba desde su ingreso una sonda nasogástrica. Pese a que se intentó el establecimiento de nutrición trófica de forma temprana, no fue posible debido a la aparición de vómitos, a los que se sumaron los episodios de abundante diarrea.
Dada la falta de tolerancia enteral se tuvo que recurrir a la nutrición parenteral.
3. Eliminación. Fue necesaria la colocación de una sonda vesical para el manejo de la diuresis de forma estricta.
Durante el ingreso se produjo un episodio de insuficiencia renal aguda, que precisó de la instauración de la terapia de reemplazo renal continua durante una semana, tras la cual el paciente mostró una mejoría de la función renal que favoreció a su retirada.
Para el manejo de las deposiciones se recurrió a un dispositivo rectal para la recogida de heces de manera continua.
4. Movilidad. Para los apartados de «Movilidad » y «Descanso» se hará una valoración conjunta, puesto que ambos puntos están estrechamente vinculados.
5. Descanso. Durante todo el ingreso, el paciente estuvo en estado de coma farmacológico, razón por la cual se mantuvo completamente inmóvil en la cama.
Durante los primeros días de ingreso no se realizaron cambios posturales dada la inestabilidad del paciente. Una vez estabilizado, se le realizaron leves cambios a cada uno de los laterales, siempre manteniendo ambos miembros inferiores estirados y alineados, ya que estaban conectados a cada uno de los dispositivos de asistencia (ECMO y BCIAo).
En cuanto a la sedación y el estado neurológico del paciente, ambos fueron evolucionando a lo largo del ingreso. En un primer momento, se optó por una sedación profunda (Escala RASS: -4; Escala Glasgow: Ojos: 2, Verbal: 1, Motor: 5) y a medida que fue avanzando el ingreso pudo iniciarse el descenso de la sedación hasta conseguir el nivel de vigilia y colaboración adecuado, sin ver incrementados los niveles de ansiedad (Escala Rass: -1; Escala Glasgow: Ojos: 4, Verbal: 1, Motor: 6).
6. Vestido. En las unidades de reanimación los pacientes se encuentran sin ropa, para facilitar las actuaciones necesarias en caso de producirse una emergencia. Por este motivo en equipo de enfermería debe salvaguardar la intimidad del paciente.
7. Temperatura. Para el control óptimo de la temperatura del paciente hubo que mantener un control estricto sobre el dispositivo de calentamiento de la ECMO. A ello se sumaron los cultivos seriados del paciente para evitar la aparición de infecciones oportunistas, función que se mantuvo controlada con el uso de antibióticos y antifúngicos.
8,9. Higiene e integridad de la piel. Al igual que con los puntos 4 y 5, estas dos necesidades y su mantenimiento fueron responsabilidad del equipo de enfermería.
Dada la imposibilidad de realizar cambios posturales, se establecieron movilizaciones del paciente de forma reglada para la aplicación de ácidos grasos hiperoxigenados, así como la vigilancia de las zonas con mayor presión. Gracias a estas labores el paciente no presentó úlceras de presión durante su ingreso.
La vigilancia de los puntos de acceso femorales para los dispositivos de asistencia en este tipo de pacientes es primordial. El acceso de la ECMO, tanto la línea arterial como la venosa, se encontraba en la ingle derecha y precisó de curas específicas para su adecuado cuidado, que se cumplimentaron con el envío de cultivos tópicos de la zona.
10. Evitar peligros. El equipo de enfermería fue el encargado de su mantenimiento.
11. Comunicación. Aunque la comunicación es una tarea difícil de realizar con un paciente intubado, desde el equipo de enfermería siempre se intentó mantener una comunicación con el paciente.
Al inicio del ingreso, dado el nivel de sedación, no fue posible, pero a medida que se disminuyó logramos mantener comunicación sobre cuestiones sencillas.
12. Creencias y valores. En todo momento las actividades de enfermería fueron encaminadas a mantener el respeto por los valores e intimidad del paciente. En la cobertura de esta necesidad es importante destacar la innegable labor de la familia del paciente durante el ingreso.
13. Realización personal. No procede su valoración.
14. Actividades recreativas. Se intentarán buscar actividades que ayuden al paciente a distraerse dentro del proceso que está sufriendo. Por este motivo, siempre que sea posible, se le pondrá música al paciente. Para seguir la línea de gustos del paciente, se hará partícipe a la familia en la elección.
Plan de cuidados
En la fase diagnóstica se interpretó la valoración de enfermería y se describieron los diagnósticos de enfermería. Dada la complejidad de cuidados que requieren estos pacientes, los diagnósticos pueden ser muy numerosos, pero todos ellos giraron sobre tres ejes fundamentales que son: el control de las infecciones, el control del sangrado y la atención a la esfera psico social que rodea al paciente.
Los tres diagnósticos de enfermería, en este caso, se trataron de tres problemas de colaboración. En la atención de un paciente de estas características es vital la comunicación entre los diferentes profesionales encargados de la atención del paciente para su correcta evolución.
Mediante la taxonomía NANDA5-NIC6 -NOC7 se detallan a continuación los tres diagnósticos de enfermería principales:
Riesgo de infección (C.D: 00004):
Tabla 1
Diagnóstico de enfermería: 0004 Riesgo de infección. Desarrollo de NOC7 y NIC6
Diagnósticos NANDA5 | Objetivos NOC7 | Intervenciones NIC6 |
---|---|---|
0004 Riesgo de infección | 0703 Severidad de la infección
|
3660 Cuidados de las heridas
|
6550 Protección contra las infecciones
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Escala:
Resultado inicial: RI Resultado objetivo: RO |
Uno de los pilares fundamentales se trata de un diagnóstico de riesgo, por este motivo la labor de la enfermería será realizar todas las estrategias posibles para evitar la infección del paciente.
Se trata de pacientes sometidos a numerosas agresiones externas generadas por los dispositivos invasivos que porta, así como un deterioro de su nivel inmunológico.
Factores de riesgo. Dificultad para gestionar dispositivos invasivos a largo plazo, dificultad para gestionar el cuidado de las heridas, deterioro de la integridad cutánea, motilidad intestinal disfuncional.
Problemas asociados. Inmunosupresión, procedimiento invasivo, anemia.
En el caso del diagnóstico, Riesgo de Infección, nos encontraremos con dos puntos de actuación. Por una parte, lo referido a los cuidados de las heridas. En este caso se trataba de un paciente sometido a una cirugía cardiaca, el acceso de la intervención fue mediante una toracotomía derecha. Los cuidados referidos a esta herida fueron los indicados el protocolo de la unidad. La cura se realizó en quirófano, tras la intervención, y se colocó un apósito oclusivo que mantener el ambiente húmedo. Este apósito nos permitió ver la evolución de la herida y se podría mantener hasta siete días después de la intervención, excepto si se degrada o si existen signos de infección.
Además de los dispositivos invasivos que nos encontraríamos en un paciente crítico como pueden ser vía central, catéter arterial, diferentes sondas, así como la intubación orotraqueal. Este paciente portaba dispositivos específicos como eran las cánulas de acceso de la Membrana de Oxigenación Extracorpórea, así como el acceso de Balón de Contrapulsación Intra Aórtico. Estos accesos se situaban a nivel femoral, lo que quiere decir que estaban situadas en uno de los puntos más sucios del paciente y por este motivo su vigilancia será mayor. Las curas de estos accesos, se realizarán según las indicaciones protocolarias, así como cada vez que encontremos el apósito sucio o deteriorado, siempre bajo estrictas medidas de asepsia y manteniendo el medio estéril.
Además de los cuidados descritos, se recogerán muestras para cultivo de cada uno de los puntos sensibles (dispositivos invasivos, secreciones bronquiales y heridas). De este modo se podrá dirigir la terapia antibiótica y aumentarla según las necesidades. En este caso, además de este tratamiento, precisó aumentar la cobertura con antifúngicos para el control de las infecciones.
Riesgo de sangrado (C.D: 00206):
Tabla 2
Diagnósticos de enfermería: 00206 Riesgo de sangrado. Desarrollo de NOC7 y NIC6
Diagnósticos NANDA5 | Objetivos NOC7 | Intervenciones NIC6 |
---|---|---|
00206 Riesgo de sangrado | 0413 Severidad de la pérdida de sangre
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4064 Cuidados circulatorios: Dispositivos de ayuda mecánica
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4250 Manejo del shock
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Escala:
Resultado inicial: RI Resultado objetivo: RO |
4030 Administración de hemoderivados
|
Se trata de otro diagnóstico de riesgo, y al igual que en el anterior. La labor de la enfermería estará encaminada a evitar la aparición de estas complicaciones, ya que los pacientes sometidos a este tipo de terapias manejan unos rangos de anticoagulación poco fisiológicos.
Factores de riesgo. Conocimiento inadecuado de las precauciones contra el sangrado.
Problemas asociados. Coagulopatía, traumatismo, deterioro de la función hepática.
Es preciso mantener la anticoagulación en rango y prestar especial atención a la aparición de cualquier sangrado visible o la presencia de anemización analítica. Puede ser preciso en estos casos la administración de hemoderivados al paciente para mantener un estado hemodinámico óptimo.
Disconfort (C.D: 00214):
Tabla 3
Diagnósticos de enfermería: 00217 Disconfort. Desarrollo de NOC7 y NIC6
Diagnósticos NANDA5 | Objetivos NOC7 | Intervenciones NIC6 |
---|---|---|
00217 Disconfort | 2102 Nivel de dolor
|
1410 Manejo del dolor: agudo
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Escala:
Resultado inicial: RI Resultado objetivo: RO |
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1211 Nivel de ansiedad
|
5820 Disminución de la ansiedad
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Escala:
Resultado inicial: RI Resultado objetivo: RO |
2609 Apoyo familiar durante el tratamiento
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7170 Facilitar la presencia de la familia
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Escala:
Resultado inicial: RI Resultado objetivo: RO |
La esfera psico-social de los pacientes portadores de ECMO es vital tanto durante su estancia en las unidades de reanimación como en su proceso de recuperación posterior.
El equipo de enfermería debe mostrar especial atención a estos factores, ya que son ellos los que podrán percatarse más rápidamente de cualquier cambio sobre el estado basal del paciente.
Siguiendo las directrices de la NANDA5, nos encontramos:
Características definitorias. Ansiedad, dificultad para relajarse, agitación psicomotora, intranquilidad en la situación.
Factores relacionados. Control del entorno inadecuado, control inadecuado sobre la situación, estímulos ambientales desagradables.
Problemas asociados. Síntomas relacionados con la afección, régimen terapéutico.
Durante el proceso de atención del paciente, en primer lugar, debemos asegurar una correcta sedo-analgesia del paciente, con el fin de favorecer la mínima movilidad del mismo, así como evitar el aumento de estrés.1
Se realizarán ventanas neurológicas con el fin de conocer el grado de afectación o no existente.1 Durante estos procedimientos será la enfermera la encargada de valorar el grado de ansiedad o dolor del paciente, y se hará prestando atención a la aparición de cambios fisiológicos, ya que la comunicación en estos casos se verá limitada por múltiples factores.
En la fase de ejecución el equipo de enfermería llevará a cabo el plan de cuidados descritos en las tablas 1, 2 y 3. Además, una vez que el paciente llegó a la unidad de reanimación, se inició la monitorización analítica de los niveles de coagulación mediante el control del Tiempo de tromboplastina parcial activada (TTPa), así como los niveles del Tiempo de Coagulación activado (ACT, del inglés Activated Clotting Time). Según los valores indicados por el servicio médico, se inició una perfusión intravenosa de Heparina, y desde ese momento el personal de enfermería realizará el control de ACT seriado, para mantener los valores objetivos indicados.
Por otra parte, la importancia de la participación de la familia en todo el proceso. La familia del paciente fue la mejor medida de referencia para conocer el grado de ansiedad que pudiera estar atravesando el paciente, ya que ellos eran los que conocían realmente como era el comportamiento y personalidad del paciente, cuáles eran sus miedos previos a la intervención, así como sus gustos y como gracias a ellos podremos aliviar su nerviosismo.
Se debe facilitar la presencia de la familia cerca de este tipo de pacientes siempre y cuando se encuentren preparados para este proceso. Por parte del personal de enfermería debe conocer cuáles son las preocupaciones de la familia del paciente y explicarles en todo momento que es lo que se van a encontrar.
En la fase de evaluación se evaluó la eficacia de las actividades diseñadas en el plan de cuidados. Esta evaluación se realizó mediante escala tipos Likert analizando el resultado inicial y el obtenido. Aun así, no todos los objetivos se evaluarán de la misma forma. Los relacionados con el estado hemodinámico del paciente, requerirán una evaluación continua ya que los cambios ocurren rápidamente y el personal de enfermería debe estar alerta para tomar las decisiones importantes con la mayor brevedad posible, así como el dolor durante el proceso.
Discusión
Una vez finalizada la valoración del paciente, se consideran los tres diagnósticos desarrollados los pilares fundamentales que debemos salvaguardar para que un enfermo crítico de estas características tenga una evolución positiva a lo largo de su estancia en nuestra unidad de hospitalización.
En primer lugar, hablar sobre el riesgo de sangrado. Se trata de las principales complicaciones a tener en cuenta1 durante el proceso de atención de estos pacientes.
Para el manejo adecuado de la Membrana de Oxigenación Extracorpórea, se debe alterar la coagulación del paciente mediante agentes sintéticos8, como puede ser la heparina no fraccionada8,9. Durante este proceso, se monitorizarán de forma continua los agentes involucrados, tanto factores de coagulación como plaquetas9, para de este modo poder realizar una terapia lo más dirigida posible.
Relacionado con este mismo diagnóstico, no se deben perder de vista los accesos vasculares del paciente, ya que se trata de una ECMO de acceso percutáneo con canulación de Vena y Arteria Femorales, lo que aumenta la posibilidad de un sangrado masivo.
El riesgo de infección, se trata del siguiente diagnóstico principal, ya que la aparición de infecciones es otro de los pilares fundamentales a la hora de tratar a los pacientes críticos10. Se ven sometidos a numerosas agresiones durante su ingreso, intubación orotraqueal, portador de sonda vesical y nasogástrica e inmunodeprimido a causa de los tratamientos utilizados. Esto implica que la vía aérea, la vía urinaria, la vía digestiva y otras, perderán su aislamiento y sumado a la inmunosupresión crea el ambiente perfecto para la aparición de múltiples infecciones10. Por este motivo la labor del equipo de enfermería es crucial para evitarlas, realizando un manejo y cuidados adecuados en esta situación. Para ello se aplicarán las precauciones básicas, como el lavado de manos antes y después de cualquier maniobra que se realiza al paciente11, pero también será de especial importancia los cuidados dirigidos a un paciente portador de ECMO1,11. Los puntos de acceso de las cánulas son un importante foco de entrada, por eso las curas y su manipulación se harán manteniendo asepsia11. Del mismo modo la vigilancia de todas las conexiones del circuito que se mantendrán bajo una estricta limpieza11.
Por último, el Disconfort. Este diagnóstico pone en valor la parte psicosocial, que no se debe olvidar nunca a la hora de trabajar con cualquier enfermo crítico.
Los pacientes sometidos a este tipo de terapias sufren secuelas psicológicas relacionadas con el proceso por el que pasan12. El personal de enfermería debe estar atento a la aparición de cambios a nivel físico que nos guiará hacia situaciones estresantes que puede vivir el paciente. Es muy importante la colaboración de la familia del paciente en este proceso2, sin olvidar que ellos también precisan de una atención individualizada. El nivel de ansiedad de la propia familia13, debe ser tenida en cuenta por el personal de enfermería para adecuar las intervenciones y los tiempos de cada una de ellas.
Además de los tres diagnósticos tratados en este trabajo. Tras la realización de la valoración de enfermería según las Necesidades de Virginia Henderson, se podrían desarrollar otros muchos como: Riesgo de disminución de gasto cardiaco, r/c alteraciones cardiacas, riesgo de perfusión tisular ineficaz, r/c procedimientos intravasculares, riesgo de deterioro de integridad cutánea, mucosa oral, r/c sedación o deterioro de la movilidad, r/c sedación, como algunos ejemplos. De este modo podría desarrollarse un plan de cuidados más completo y exhaustivo, si bien es cierto, todos ellos vendrían a completar las acciones esenciales expuestas en el trabajo.
La enfermería tiene un papel fundamental en el cuidado de cualquier paciente crítico, y especialmente en los portadores de dispositivos de asistencia cardiaca. Por este motivo deben crearse protocolos de enfermería, basados en planes de cuidados, para la unificación de la atención. Así como favorecer la formación y especialización de la enfermería en este ámbito.
Declaro que no existe conflicto de intereses.
Este trabajo ha sido premiado como el Mejor Póster en el último
congreso de la Asociación Española de Enfermería en Cardiología
(2023).