Introducción
La insuficiencia cardíaca (IC) es una enfermedad crónica y progresiva con una alta incidencia y prevalencia1,2. En España se estima que la incidencia de la IC es de 278 casos por 100.000 personas con una prevalencia del 1,86% en la población adulta llegando al 16% en mayores de 75 años3,4. Se caracteriza por la disminución de la capacidad del corazón para bombear sangre causando disnea, fatiga y retención de líquidos5. La presencia de comorbilidades médicas, psicológicas y geriátricas complica su manejo, incrementa las descompensaciones de la enfermedad, las visitas a urgencias y los reingresos2,6.
Dada la relevancia de la IC, tanto epidemiológica como en la experiencia individual del paciente, se han creado unidades especializadas en IC. Su objetivo es mejorar el autocuidado de los pacientes, capacitándolos en la gestión de la enfermedad, el reconocimiento del deterioro de los síntomas y el manejo adecuado de las exacerbaciones1,5,7.
El autocuidado es un principio clave en el tratamiento de la IC crónica1,8. Se define como un proceso de toma de decisiones que los pacientes utilizan para elegir comportamientos que mantienen la estabilidad fisiológica, como el seguimiento de los síntomas y la adherencia al tratamiento farmacológico, así como para responder a los síntomas cuando estos ocurren8,9. Incluye comportamientos como la adherencia a la medicación, la dieta y el ejercicio, el control de peso diario para evaluar la retención de líquidos y la búsqueda de ayuda ante síntomas de alarma.
A pesar de la importancia del autocuidado y la adherencia a la medicación, muchos pacientes con IC presentan niveles inadecuados en estas áreas1,2,5. La falta de adherencia, definida como tomar menos del 80% de las dosis prescritas o tomar dosis excesivas, está asociada con un mayor riesgo de problemas de salud, episodios clínicos adversos, mayor mortalidad y un manejo deficiente de la IC, lo que se traduce en tasas más altas de reingresos10. Esto puede deberse a diversos factores, como la complejidad del régimen de tratamiento, la presencia de comorbilidades, la falta de apoyo social y la insuficiente educación y conocimiento sobre la enfermedad5. Es fundamental que los profesionales que cuidan a estos pacientes evalúen si realizan un correcto autocuidado y una adecuada adherencia a la medicación11,12.
Por todo ello, el objetivo de este trabajo es evaluar el nivel de autocuidado y adherencia a la medicación en pacientes con IC y realizar correlaciones de los ítems de ambas escalas para identificar áreas de mejora y desarrollar estrategias que optimicen los resultados clínicos y la calidad de vida de los pacientes.
Metodología
Muestra y diseño del estudio:
Se llevó a cabo un diseño transversal entre enero y octubre de 2023. Los participantes fueron seleccionados mediante un muestreo por conveniencia, lo que facilitó la recolección de datos en el contexto clínico del hospital. La población estuvo compuesta por pacientes ingresados en la planta de hospitalización de cardiología y pacientes en seguimiento ambulatorio en la unidad de IC. 59 pacientes cumplieron los criterios de inclusión (mayores de 18 años con diagnóstico de IC hace más de 6 meses, en clase funcional II-IV de la New York Heart Association (NYHA), con nivel de conciencia adecuado y que comprendían el español). Como criterios de exclusión se establecieron pacientes terminales y/o con alteraciones cognitivas significativas.
Para poder estimar la proporción de pacientes con un nivel adecuado de autocuidado con una confianza del 95% y un error del 5%, estimando un nivel de conocimientos del 20% utilizando el factor de correlación de población finita en una población de 71 pacientes, se necesitaría 56 pacientes para la muestra. El cálculo del tamaño muestral se realizó con el programa Openepi13.
Instrumentos:
Se utilizó la versión española validada de la Escala Europea de Conducta de Autocuidado (EHFScBS), diseñada para evaluar el grado de autocuidado en los pacientes con IC7. Cuenta con 12 ítems que abordan diferentes aspectos de autocuidado. Cada ítem se puntuó en una escala de Likert de 5 puntos (1 = completamente de acuerdo; 5 = completamente en desacuerdo). Con relación a la interpretación, se mantuvo la puntuación original de 12 a 60 puntos (donde 12 indica mejor autocuidado y 60 peor autocuidado), estableciendo el mismo punto de corte utilizado en estudios previos (26,4 puntos)5,8. Una puntuación inferior a 26,4 indicó un autocuidado adecuado, mientras que una puntuación superior se consideró inadecuado. González B et al, 2006 utilizaron la versión española de dicha escala para evaluar el grado de autocuidado de sus pacientes14. El alfa de Cronbachs fue de 0,81. En nuestro estudio se obtuvo un alfa de Crombach de 0.992 para la escala EHFScBS.
Para evaluar la adherencia a la medicación se administró la escala 8-item Morisky Medication Adherence Scale o MMAS-815 desarrollada en 2008 a partir de la primera versión 4-item Morisky Medication Adherence Scale (MMAS-4)16. Se incluyó la referencia completa de la escala en la bibliografía del presente estudio, así como se solicitó los derechos de autor para su uso. La escala MMAS-8 mide comportamientos de adherencia específicos asociados a la ingesta de medicamentos; siete de ellas son preguntas alternativas de respuestas son SÍ/NO, y una de escala de tipo Likert. Se clasificaron como adherentes a los pacientes con 8 puntos; adherencia media entre 6 y 8 y baja adherencia las puntuaciones menores de 615. La consistencia interna de esta escala cuantificada con alfa de Cronbach fue de 0,646. La versión española fue validada por Val Jiménez y colaboradores en una cohorte de pacientes hipertensos11. En nuestro estudio se obtuvo un alfa de Crombach de 0.609.
Se consideró oportuno diferenciar entre el cumplimiento del régimen farmacológico mediante la escala MMAS-815 y otras conductas de autocuidado a través de la escala EHFScBS7 para obtener un mayor conocimiento de la adherencia al tratamiento farmacológico.
Se utilizó un cuestionario sociodemográfico que incluyó variables como edad, sexo, estado civil, nivel educativo, situación laboral y convivencia (si el paciente vive solo o acompañado), tiempo de diagnóstico de la IC, NYHA, comorbilidades asociadas, número de hospitalizaciones previas por IC y tiempo de seguimiento en la unidad.
Proceso de recogida de datos y consideraciones éticas
Los datos se recogieron durante el ingreso de los pacientes en la planta, a partir del segundo día del ingreso y en la consulta de la unidad de IC coincidiendo con la revisión ambulatoria. Los participantes del estudio recibieron información verbal y escrita sobre su libre participación, la confidencialidad y anonimato de los datos y su uso para fines científicos. Se obtuvo el consentimiento firmado antes de cumplimentar el cuestionario autoadministrado. La investigación se ajustó a los principios establecidos en la Declaración de Helsinki y fue aprobada por la Dirección del centro y por el Comité de Ética de Investigación (Código 2023.064).
Análisis de los datos:
El análisis de datos se realizó con el software estadístico IBM SPSS 20. Se utilizó estadística descriptiva para analizar todas las variables del estudio. Para el análisis de las escalas tipo Likert se utilizaron pruebas no paramétricas17 específicamente la prueba de U de Mann-Whitney y la de Kruskal-Wallis. Se consideró un nivel de significación estadística de p<0,05.
Se calculó el coeficiente de correlación de Spearman y la correlación de Pearson para comparar las escalas MMAS-8 y EHFScBS.
Se clasificaron los niveles de autocuidado como inadecuado cuando las respuestas de la EHFScBS correspondían a las opciones “3, 4 o 5” en la escala de Likert, y como autocuidado adecuado cuando se seleccionaron las opciones “1 o 2” según consideraron los estudios revisados5,8.
Resultados
Características sociodemográficas de la muestra
La población de estudio está compuesta por 30 hombres y 29 mujeres. El 52,54 % de la muestra tienen más de 70 años y el 64,41% están jubilados. 3 pacientes se encuentran con trabajo activo y únicamente 2 pacientes de la muestra viven solos. El 74,58 % están en seguimiento en la unidad de IC durante un periodo mayor a un año. Predominan los pacientes con una clase funcional III de la NYHA con un 49,15%. (Tabla 1. Características sociodemográficas de la muestra).
Tabla 1
Características sociodemográficas de la muestra
| VARIABLES | Nº* | %** | |
|---|---|---|---|
| GÉNERO | Mujer | 29 | 49.15% |
| Hombre | 30 | 50.85% | |
| EDAD | <50 años | 4 | 6.78% |
| 50-60 años | 6 | 10.17% | |
| 60-70 años | 18 | 30.51% | |
| >70 años | 31 | 52.54% | |
| ESTADO CIVIL | Soltero | 4 | 6.78% |
| Casado | 49 | 83.05% | |
| Divorciado | 1 | 1.69% | |
| Viudo | 4 | 6.78% | |
| En pareja | 1 | 1.69% | |
| CONVIVIENTES | Solo | 2 | 3.39% |
| Esposo | 47 | 79.66% | |
| Pareja | 2 | 3.39% | |
| Hijos | 2 | 3.39% | |
| Padres | 1 | 1.69% | |
| Hermanos | 3 | 5.08% | |
| Otros familiares | 2 | 3.39% |
| VARIABLES | Nº* | %** | |
|---|---|---|---|
| ESTUDIOS | Sin estudios | 1 | 1.69% |
| Estudios primarios | 25 | 42.12% | |
| Estudios secundarios | 16 | 27.12% | |
| Bachiller | 1 | 1.69% | |
| FP superior | 2 | 3.39% | |
| Universitarios | 14 | 23.73% | |
| MODALIDAD DE EMPLEO | Activo | 4 | 5.08% |
| Ama de casa | 8 | 13.56% | |
| Baja laboral | 10 | 16.95% | |
| Jubilado | 38 | 64.41% | |
| NYHA | NYHA II | 22 | 37.29% |
| NYHA III | 29 | 49.15% | |
| NYHA IV | 8 | 13.56% | |
| TIEMPO DE SEGUIMIENTO | <3 meses> | 6 | 10.17% |
| 3-6 meses | 3 | 5.08% | |
| 6-9 meses | 2 | 3.39% | |
| 9-12 meses | 3 | 5.08% | |
| 1 año | 44 | 74.58% |
Puntuaciones medias de las Escalas EHFScBS y MMAS-8 y correlación con las variables sociodemográficas
No hay diferencias estadísticamente significativas entre las variables sociodemográficas, comportamientos de autocuidado y la adherencia a la medicación. (Tabla 2. Puntuaciones medias obtenidas de las escalas MMAS-8 y EHFScBS según las características de la muestra).
Tabla 2
Puntuaciones medias obtenidas de las escalas MMAS-8 y EHFScBS según las características de la muestra
| VARIABLES | MMAS-8 | EHFSCBS |
|---|---|---|
| GÉNERO | ||
| Mujer | 7.38 | 24.99 |
| Desviación estándar | 1.09 | 9.77 |
| Hombre | 7.67 | 24.53 |
| Desviación estándar | 0.7 | 7.2 |
| SE (p)* | 0.215 | 0.994 |
| EDAD | ||
| <50 años | 6.92 | 27.25 |
| Desviación estándar | 0.92 | 4.34 |
| 50-60 años | 6 | 22.16 |
| Desviación estándar | 0 | 9.6 |
| 60-70 años | 7.51 | 25.5 |
| Desviación estándar | 1.109 | 9.76 |
| >70 años | 7.56 | 24.5 |
| Desviación estándar | 0.87 | 8.09 |
| SE (p)* | 0.339 | 0.727 |
| ESTADO CIVIL | ||
| Soltero | 7.18 | 30 |
| Desviación estándar | 1.62 | 10.8 |
| Casado | 7.51 | 24.15 |
| Desviación estándar | 0.909 | 8.57 |
| Separado | 8 | 27 |
| Desviación estándar | 0 | 0 |
| Viudo | 7.93 | 25.5 |
| Desviación estándar | 0.12 | 7.14 |
| En pareja | 8 | 28 |
| Desviación estándar | 0 | 0 |
| SE (p)* | 0.923 | 0.694 |
| MODALIDAD DE EMPLEO | ||
| Activo | 8 | 27.66 |
| Desviación estándar | 0 | 4.5 |
| Ama de casa | 6.9 | 28.87 |
| Desviación estándar | 1.54 | 7.8 |
| Jubilado | 7.61 | 24.7 |
| Desviación estándar | 0.79 | 8.87 |
| Baja laboral | 7.57 | 20.8 |
| Desviación estándar | 0.76 | 7.31 |
| SE (p)* | 0.3 | 0.5 |
| NYHA | ||
| II | 7.34 | 22.44 |
| Desviación estándar | 0.98 | 9.9 |
| III | 7.65 | 25.79 |
| Desviación estándar | 0.92 | 6.97 |
| IV | 7.62 | 27.37 |
| Desviación estándar | 0.74 | 8.91 |
| SE (p)* | 0.3 | 0.5 |
| VARIABLES | MMAS-8 | EHFSCBS |
|---|---|---|
| CONVIVIENTES | ||
| Solo | 5.75 | 30.5 |
| Desviación estándar | 1.41 | 12.2 |
| Esposo | 7.53 | 23.97 |
| Desviación estándar | 0.97 | 8.57 |
| Pareja | 8 | 32 |
| Desviación estándar | 0 | 5.65 |
| Hijos | 7.87 | 24.5 |
| Desviación estándar | 0.17 | 12.02 |
| Padres | 8 | 29 |
| Desviación estándar | 0 | 0 |
| Hermanos | 8 | 27 |
| Desviación estándar | 0 | 11 |
| Otros familiares | 7.5 | 25 |
| Desviación estándar | 0.7 | 0 |
| SE (p)* | 0.172 | 0.73 |
| ESTUDIOS (E.) | ||
| Sin estudios | 8 | 31 |
| Desviación estándar | 0 | 0 |
| E. primarios | 7.59 | 24.72 |
| Desviación estándar | 0.98 | 8.18 |
| E. secundarios | 7.53 | 24.76 |
| Desviación estándar | 0.71 | 8.39 |
| E. profesional 2º ciclo | 8 | 3 |
| Desviación estándar | 0 | 4.24 |
| E. secundario 2º ciclo | 8 | 3 |
| Desviación estándar | 0 | 0 |
| E. profesional superior | 8 | 19 |
| Desviación estándar | 0 | 9.89 |
| E. universitarios | 7.23 | 25.5 |
| Desviación estándar | 1.14 | 10.21 |
| SE (p)* | 0.76 | 0.794 |
| SEGUIMIENTO | ||
| <3 meses> | 8 | 26.5 |
| Desviación estándar | 0 | 12.01 |
| 3-6 meses | 6.5 | 21 |
| Desviación estándar | 1.63 | 3.60 |
| 6-9 meses | 8 | 16 |
| Desviación estándar | 0 | 1.41 |
| 9-12 meses | 7.91 | 22 |
| Desviación estándar | 0.14 | 14 |
| >1 año | 7.48 | 25.19 |
| Desviación estándar | 0.94 | 7.98 |
| SE (p)* | 0.27 | 0.37 |
La puntuación media de autocuidado obtenida es de 24,70 puntos que corresponde a un autocuidado adecuado, teniendo en cuenta el umbral obtenido según la bibliografía5,8. La muestra total tiene una adherencia media al tratamiento farmacológico de 7,52 puntos (+/- 0,88): el 72% obtiene 8 (alta adherencia); el 17% entre 6 y 8 (adherencia al tratamiento farmacológico media) y el 10% menos de 6 (adherencia baja)15.
Al correlacionar las puntuaciones con las variables sociodemográficas, se observa que los pacientes solteros presentan una peor adherencia a la medicación y un menor autocuidado. En particular, aquellos que viven solos muestran una adherencia a la medicación de 5.75 puntos y un autocuidado de 30.50 puntos, inferiores a los de quienes conviven con familiares o parejas. En cuanto a la situación laboral, los pacientes que están trabajando activamente muestran una mejor adherencia a la medicación.
Se encuentran una correlación estadísticamente significativa mostrando que los pacientes con un mayor índice de Charlson tienen puntuaciones más bajas en autocuidado (p = 0.008 y coeficiente de correlación: -0.312), mientras que aquellos con más años desde el diagnóstico y mayor número de ingresos presentan mejores puntuaciones de autocuidado (p= 0.035 y coeficiente de correlación: 0.237). (Tabla 3. Correlación estadística Spearman’s rho).
Tabla 3
Correlación estadística Spearman's rho
| MMA-8 | EHFSCBS | ||
|---|---|---|---|
| Índice de comorbilidad de Charlson | Coeficiente de correlación | -0.6 | -0.312 |
| SE (p)* | 0.649 | 0.008 | |
| Años de diagnóstico | Coeficiente de correlación | -0.06 | 0.237 |
| SE (p)* | 0.653 | 0.035 | |
| Ingresos en el último año por IC | Coeficiente de correlación | -0.109 | 0.269 |
| SE (p)* | 0.412 | 0.02 | |
Puntuación de cada ítem específico de autocuidado de la escala EHFScBS
Los resultados muestran que el 100% de los pacientes toman la medicación como les han dicho; el 95 % realiza reposo durante el día; el 87% de los pacientes se vacunaba de la gripe y si sienten ahogo o disnea se paran y descansan. Solo el 42% de los pacientes se pesan a diario y un 49% se pone en contacto con el médico o la enfermera si aumentara 2 kg en 1 semana. (Tabla 4. Porcentaje de pacientes que evalúan cada ítem como adecuado, puntuación 1 o 2 en la escala EHFScBS).
Tabla 4
Porcentaje de pacientes que evalúan cada ítem como adecuado (puntuación 1 ó 2 en la escala EHFScBS
| ÍTEMS DE LA ESCALA EHFSCBS | %* |
|---|---|
| Peso | 42% |
| Contactar si peso | 49% |
| Control de liquidos | 51% |
| Contactar si disnea | 56% |
| Conctactar si fatiga | 58% |
| Ejercicio | 62% |
| Contactar si edemas | 100% |
Correlación de cada ítem específico de la escala EHFScBS con la escala MMAS-8
Se encuentra una correlación positiva y estadísticamente significativa (p=0.00 a p=0.005) en aquellos pacientes que adoptan conductas de autocuidado, cómo pesarse con frecuencia, hacer ejercicio y seguir una dieta sin sal, también son más capaces de reconocer los signos y síntomas de descompensación de la enfermedad y de contactar con el médico cuando es necesario. (Tabla 5. Correlación de cada ítem específico de la escala EHFScBS).
Tabla 5
Correlación de cada ítem específico de la escala EHFScBS
| LEYENDA | |
|---|---|
| 1 | Me peso cada día. |
| 2 | Si siento disnea, me paro y descanso. |
| 3 | Si mi disnea aumenta, contacto con mi médico o enfermera. |
| 4 | Si mis piernas comienzan a hincharse más de lo habitual, contacto con mi médico o enfermera. |
| 5 | Si aumento 2 kg. de peso en una semana, contacto con mi médico o enfermera. |
| 6 | Limito la cantidad de líquidos que bebo a menos de 1,5 ó 2 l. al día. |
| 7 | Reposo un rato durante el día. |
| 8 | Si noto aumento de cansancio, contacto con mi médico o enfermera. |
| 9 | Realizo una dieta baja en sal. |
| 10 | Tomo la medicación como me han dicho. |
| 11 | Me vacuno contra la gripe todos los años. |
| 12 | Hago ejercicio regularmente. |
| 2 | Pearson Correlation | 0.21 | ||||||||||
| Sig. (2-tailed) | 0.114 | |||||||||||
| 3 | Pearson Correlation | 0.208** | 0.139** | |||||||||
| Sig. (2-tailed) | 0.116 | 0.298 | ||||||||||
| 4 | Pearson Correlation | .164** | 0.11 | .540** | ||||||||
| Sig. (2-tailed) | 0.219 | 0.411 | 0.000 | |||||||||
| 5 | Pearson Correlation | .471** | 0.136 | .406** | .665** | |||||||
| Sig. (2-tailed) | 0.000 | 0.31 | 0.002 | 0.000 | ||||||||
| 6 | Pearson Correlation | .331 | 0.052 | .362** | .267* | .287* | ||||||
| Sig. (2-tailed) | 0.011 | 0.698 | 0.005 | 0.024 | 0.029 | |||||||
| 7 | Pearson Correlation | 0.12 | 0.129 | -0.088 | 0.181 | 0.181 | 0.134 | |||||
| Sig. (2-tailed) | 0.37 | 0.335 | 0.513 | 0.173 | 0.175 | 0.315 | ||||||
| 8 | Pearson Correlation | 0.227 | 0.093 | .505** | .627** | .571** | .416** | 0.148 | ||||
| Sig. (2-tailed) | 0.086 | 0.485 | 0.000 | 0.000 | 0.000 | 0.001 | 0.267 | |||||
| 9 | Pearson Correlation | 0.048 | 0.157 | 0.198 | .286 | 0.245 | 0.089 | 0.033 | 0.161 | |||
| Sig. (2-tailed) | 0.721 | 0.241 | 0.137 | 0.03 | 0.064 | 0.506 | 0.806 | 0.228 | ||||
| 10 | Pearson Correlation | -0.011 | 0.058 | 0.027 | 0.116 | 0.089 | 0.004 | 0.143 | -0.038 | -0.017 | ||
| Sig. (2-tailed) | 0.935 | 0.664 | 0.84 | 0.386 | 0.507 | 0.974 | 0.286 | 0.776 | 0.899 | |||
| 11 | Pearson Correlation | -0.092 | -0.025 | -0.09 | -0.068 | -0.017 | -0.054 | 0.181 | 0.128 | 0.157 | 0.099 | |
| Sig. (2-tailed) | 0.493 | 0.85 | 0.502 | 0.614 | 0.901 | 0.686 | 0.174 | 0.337 | 0.239 | 0.458 | ||
| 12 | Pearson Correlation | 0.082 | 0.086 | -0.008 | .357** | .337** | 0.143 | -0.019** | 0.183 | .263* | 0.235 | 0.096 |
| Sig. (2-tailed) | 0.543 | 0.519 | 0.955 | 0.006 | 0.01 | 0.285 | 0.886 | 0.17 | 0.046 | 0.075 | 0.474 | |
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | ||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
De manera similar, al correlacionar los ítems de la escala MMAS-8, se observa una correlación positiva y significativa (p=0.00 a p=0.005). Esto indica que los pacientes que con frecuencia tienen dificultades para recordar tomar su medicación, también tienden a reducir o suspender la medicación sin informar al médico, y a veces se olvidan de llevarla consigo cuando viajan o salen de casa (Tabla 6. Correlación de cada ítem específico de escala MMAS-8).
Tabla 6
Correlación de cada ítem específico de escala MMAS-8
| LEYENDA | |
|---|---|
| 1 | ¿Alguna vez se olvida de tomar las pastillas para su enfermedad?. |
| 2 | En las 2 últimas semanas, ¿hubo algún día en que no tomó la medicación?. |
| 3 | ¿Ha reducido / dejado de tomar la medicación sin decírselo a su médico porque se sentía peor que cuando la tomaba?. |
| 4 | Cuando viaja o sale de casa, ¿se olvida a veces de llevar consigo su medicación?. |
| 5 | ¿Tomó ayer su medicación?. |
| 6 | Cuando le paree que sus síntomas están bajo control, ¿deja a veces de tomar la medicación?. |
| 7 | ¿Alguna vez le molesta tener que adherirse a su plan de tratamiento?. |
| 8 | ¿Con qué frecuencia tiene dificultad de acordarse de tomar todos sus medicamentos?. |
| 2 | Pearson Correlation | 0.009 | ||||||
| Sig. (2-tailed) | 0.497 | |||||||
| 3 | Pearson Correlation | .359** | .551** | |||||
| Sig. (2-tailed) | 0.005 | 0.000 | ||||||
| 4 | Pearson Correlation | .584** | -0.062 | 0.054 | ||||
| Sig. (2-tailed) | 0.000 | 0.639 | 0.687 | |||||
| 5 | Pearson Correlation | .b | .b | .b | .b | |||
| Sig. (2-tailed) | ||||||||
| 6 | Pearson Correlation | .b | .b | .b | .b | .b | ||
| Sig. (2-tailed) | ||||||||
| 7 | Pearson Correlation | .467** | -0.099 | 0.154 | 0.154 | .b | .b | |
| Sig. (2-tailed) | 0.000 | 0.456 | 0.245 | 0.245 | ||||
| 8 | Pearson Correlation | .745** | 0.058 | .307* | .307* | .b | .b | .533** |
| Sig. (2-tailed) | 0.000 | 0.663 | 0.000 | |||||
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | ||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
Discusión
En este estudio se ha demostrado que el 59,3% de la muestra presenta un nivel de autocuidado adecuado, con una puntuación media de 24,70, superior a la obtenida por Sedlar et al., 20215 (49%) y Mlynarska et al., 201818 (27,74 ± 5,25). Aunque los resultados no son bajos, se detectan carencias educativas en ítems como el control del peso diario, el contacto con el médico ante disnea o aumento de peso y la restricción hídrica. Estos hallazgos coinciden con Riegel et al., 201719 y Sedlar et al., 20215, quienes destacan la dificultad para realizar estas conductas, con baja adherencia al contacto médico ante disnea (63%) o aumento de peso. Mlynarska et al., 201818 y Ling et al., 202020 señalan una baja adherencia al ejercicio regular (4,08 ± 0,96), asociada a más hospitalizaciones.
El comportamiento de mayor adherencia (100% pacientes) corresponde a la toma regular de medicamentos, hallazgo ligeramente mejor en comparación a otros autores5,18,20 quienes afirman que los participantes informaron de una alta adherencia entre un 73- 94%. Mlynarska et al, 201818 comprueban que solamente el 65% de los pacientes siguieron las recomendaciones para tomar la medicación.
Atendiendo a las características sociodemográficas, la alta proporción de pacientes mayores de 70 años de la muestra va en concordancia con la prevalencia de la enfermedad en la población de edad avanzada, en línea con la tendencia global de envejecimiento de la población21,22
En relación con la clasificación funcional NYHA, se observa una asociación con el mantenimiento del autocuidado. Sugebo et al23 evidencian que los pacientes en clase III-IV presentan peores comportamientos de autocuidado, en línea con nuestros hallazgos, lo que repercute negativamente en su pronóstico y calidad de vida24. Ling et al20 hallaron menor adherencia dietética en pacientes con NYHA I-II, posiblemente por una menor percepción de necesidad de seguir una dieta baja en sodio debido a síntomas menos severos.
Asimismo, Lee KS et al25 muestran que un mayor número de comorbilidades no cardiovasculares se asocia con peor autocuidado (β=-0,103), coincidiendo con nuestros resultados, donde un mayor índice de Charlson se relaciona con un autocuidado más deficiente (p=0.008; r=-0.312).
Con relación a los pacientes con más años de diagnóstico, los resultados reflejan que tienden a tener mejor autocuidado, lo cual coincide con el estudio de Vellone et al26, quien afirma que estos pacientes presentan una adherencia alta a comportamientos como tomar medicación, seguir una dieta baja en sal y contactar al médico en caso de exacerbación. Pero a su vez, obtiene en su estudio que pacientes con menor años de diagnóstico muestran adherencia a ciertas conductas de autocuidado. Estos hallazgos no son del todo consistentes y sugieren la necesidad de más investigación para adaptar intervenciones de autocuidado según características específicas de los pacientes.
Otro aspecto relevante es la influencia del entorno sociofamiliar en el autocuidado y la adherencia a la medicación. Los pacientes que viven solos y están solteros presentan peor autocuidado y menor adherencia, lo que subraya la importancia del apoyo social en la IC27. La literatura enfatiza que el apoyo sociofamiliar tiene una gran influencia en la adherencia, además de otros factores como creencias, normas culturales, procesos cognitivos, estado funcional.10,23,24,27-29 En un estudio transversal publicado en 2025, Qi Niu et al28 identifican que la cognición y el estado de ánimo influyen de manera directa en el nivel de autocuidado y adherencia a la medicación, señalando que los pacientes con peor estado de ánimo tienden a presentar mayor olvido y menor implicación en su cuidado. Bahrodi et al, 202429, destacan desde una perspectiva cualitativa que las creencias culturales, el déficit de apoyo y la fatiga emocional son barreras clave que dificultan el autocuidado, reforzando la necesidad de intervenciones individualizadas.
Estudios muestran que quienes reciben apoyo familiar adecuado son más adherentes24,26,27. Ling et al, 202020 destacan que dicho apoyo infunde confianza y motiva a mantener conductas como seguir la dieta o tomar la medicación. Además, la calidad de la relación con el cuidador también es determinante: relaciones positivas fomentan mayor implicación en el autocuidado tanto por parte del paciente como del cuidador12. Por tanto, es fundamental prestar atención a la participación de la familia y los amigos ya que proporcionan un gran apoyo emocional y pueden mejorar significativamente los resultados en esta población10,18,24,26,27.
En relación a la adherencia a la medicación de los pacientes con IC, esta se caracteriza por ser un fenómeno complejo y poco comprendido30,31. Los resultados obtenidos a través de la escala MMAS-8 muestran una adherencia media (7,52 puntos). Diversos estudios afirman que la adherencia a la medicación en pacientes con IC puede ser variable y a menudo subóptima1,9,32. Las tasas de adherencia a la medicación en pacientes con IC varían entre el 7% y el 90%29, lo que refleja la necesidad de más investigación sobre sus causas y sobre las barreras y facilitadores descritos en la literatura. Entre los obstáculos destacan el olvido, el coste, la polimedicación y las pautas complejas. Como facilitador, destaca la alta adherencia (8 puntos) en pacientes con empleo activo, posiblemente por su mayor actividad física y mental, rutina estructurada y mejor acceso a recursos sanitarios. Estos pacientes tienden a presentar mejores resultados de salud, menos hospitalizaciones y menor mortalidad31,32.
Limitaciones
Este estudio puede verse condicionado por su técnica de muestreo no aleatoria al limitar la representatividad de una muestra, afectando así la generalización de los resultados. Otra limitación puede ser que el estudio se basó en dos cuestionarios que pueden haber introducido un sesgo de información, ya que este tipo de herramientas pueden dar lugar a una sobreestimación o subestimación del nivel de adherencia del paciente al autocuidado y medicación. Con esto, los resultados deben interpretarse con cautela.
Implicaciones clínicas
A la luz de estos resultados, y teniendo en cuenta las limitaciones anteriormente comentadas, se hace necesario individualizar aquellos comportamientos de autocuidado que son bajos y difícil de adherir, como el control de peso, llamar al médico en caso de aumento de peso y el ejercicio. Se podrían diseñar intervenciones de enfermería específicas en estas áreas de mejora y aprovechar el ingreso de los pacientes con IC contando con su entorno sociodemográfico (edad, estado civil, situación laboral) y estado de la enfermedad (tiempo de pronóstico y estado funcional NYHA), clasificando y estandarizando así la educación según el perfil o tipo de paciente.
Aunque se requiere más investigación con muestras mayores, los resultados nos llevan a pensar que es importante realizar la educación del paciente desde el diagnóstico, para así adquirir conductas de autocuidado tempranas involucrando a su familia y/o cuidador desde el inicio.
Conclusiones
Los resultados de este estudio han permitido identificar tanto el nivel de autocuidado como de adherencia a la medicación en pacientes con IC, destacando las áreas con mayor deficiencia. A pesar de que la mayoría de los pacientes refieren una adherencia adecuada al tratamiento farmacológico, se identifican dificultades en la monitorización del peso, el reconocimiento temprano de signos de descompensación y la comunicación con el equipo sanitario ante cambios clínicos relevantes.
Factores como el apoyo sociofamiliar y una vida activa favorecen la adherencia y el autocuidado. Para desarrollar intervenciones educativas eficaces, es fundamental considerar las circunstancias individuales de cada paciente, su edad, cultura y contexto, además de fomentar su participación activa. Asimismo, proporcionar una red de apoyo social y estrategias específicas puede contribuir a mejorar tanto el autocuidado como la adherencia al tratamiento, especialmente en los pacientes más vulnerables.
Agradecimientos
Queremos expresar nuestro agradecimiento a todas las personas que han hecho posible la realización de este estudio. Agradecemos al Equipo de Ayuda a la Investigación de la Clínica Universidad de Navarra por su apoyo en el análisis de datos y realización de test estadísticos. Asimismo, agradecemos al personal de enfermería y a los pacientes que han participado en el estudio por su tiempo y colaboración.